Anemia en el Perú: ¿Qué son los micronutrientes y para qué sirven?

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Se ha denunciado un sobrestock de estos alimentos nutricionales debido a una excesiva compra por parte del Ministerio de Salud (Minsa)

Desde el 2014, el Ejecutivo, a través del Ministerio de Salud (Minsa) y el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), emprendió la distribución universal de los micronutrientes para la prevención de la anemia en niñas y niños de 6 a 35 meses de edad como una de las líneas de acción prioritarias en el marco del Plan Nacional para la Reducción de la Desnutrición Crónica Infantil y la Prevención de la Anemia.

El número de niños menores de 5 años con anemia pasó del 34% en el 2013 al 35,6% en el 2014. Esta situación llevó a la entonces ministra de Salud, Midori de Habich, a firmar la directiva que implementaba la distribución gratuita de los micronutrientes en todos los establecimientos de salud públicos del país. Su sucesor, el ex ministro de Salud, Anibal Velásquez, oficializó la directiva y dispuso la compra de 235 millones de sobrecitos de micronutrientes, para ser repartidos a más de un millón de niños entre los 6 y 35 meses de edad en el 2015.

Según denunció el domingo el programa de TV Panorama, una excesiva compra de estos micronutrientes durante la gestión de Velásquez ocasionó el sobrestock de los mismos, por lo que hoy lucen almacenados y vencidos en postas médicas y en almacenes.

En aquel entonces se compraron 379’470 240 bolsitas de micronutrientes, cuando lo que se necesitaba era menos de la mitad.

Según el programa periodístico, en marzo de este año vencieron un millón y medio de micronutrientes, casi 134 mil sobres caducaron en mayo, y cinco millones también están en riesgo de vencimiento inminente. De continuar esta situación, unos 56 millones de bolsitas de hierro caducarían en el mediano plazo.

Los micronutrientes, conocidos también como ‘chispitas, son complementos nutritivos que contienen pequeñas cantidades de hierro (prevención de la anemia), zinc (para la mejora de las defensas y reconstrucción de los tejidos), vitamina A (mejorará las defensas y buena visión), vitamina C (que mejora la absorción del Hierro y para la construcción de los tejidos) y ácido fólico, que ayudan al organismo de los menores para prevenir la anemia.

Estos micronutrientes vienen en sobrecitos de 1 gramo en polvo que son distribuidos en los centros de salud públicos.

El personal de salud está en la obligación de, luego de hacer el chequeo respectivo a los menores de 36 meses, entregar a los padres 30 sobres de micronutrientes cada mes.

El Minsa también estableció que los encargados de los centros de salud (médico, enfermera, nutricionista, técnico de enfermería) deben brindar consejería a la madre o cuidador de la niña y el niño utilizando material educativo de apoyo destacando la importancia del hierro y otros micronutrientes. Así como la preparación y consumo de los mismos.

Además, el personal de salud debe realizar una visita domiciliaria al niño dos veces durante el primer mes que consume el suplemento y luego una vez cada 30 días para asegurar que la mamá se lo está brindando.

A la población de las zonas rurales les ha costado entender el consumo de estos micronutrientes. En algunas comunidades de extrema pobreza de regiones como Ayacucho, las familias no priorizaban el consumo de estos suplementos y se los entregaban a sus animales. En otros casos, los centros de salud no contaban con personal médico que pueda explicarles a las madres en su idioma natural, el Quechua.

La anemia no baja

Actualmente, las cifras de la anemia siguen en rojo. Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) del 2017, el 43,6% de niños menores de 6 a 35 meses padece esta afección en todo el país. Es decir, la cifra no se ha reducido respecto al 2016 (43,6%) y al 2015 (43,5%).

La semana pasada el primer ministro César Villanueva anunció que el Ejecutivo mantendrá la meta de reducir la anemia infantil a 19% para el 2021.

Según el Minsa, la distribución de los micronutrientes es uno de los ejes de la política para prevenir la anemia. Esto a que se ha comprobado su eficacia en países de Asia, Africa y América, y porque presentan mayor aceptación en los niños debido a su mejor sabor y fácil administración.

Para María Elena Rojas, oficial a cargo de FAO en Perú, la entrega de los suplementos nutricionales no tendrá resultados positivos si no va de la mano con medidas de seguimiento y monitoreo por parte del Ejecutivo, pero también de los gobiernos locales y regionales.

“Generalmente son políticas que los gobiernos utilizan de manera inmediata pero tiene que complementarse con otras. El Perú ha sido un referente para el combate de la desnutrición, por ejemplo, y eso fue porque en el programa de incentivos municipales se colocaron metas para establecer centros de control de vigilancia de la desnutrición. El MEF colocó una meta para que los municipios dieran una orientación adecuada a las madres de familia”, indicó.

La experta señala, además, que se debe reforzar la educación nutricional para una alimentación saludable.

“En los programas de alimentación escolar hay capacidad de fomentar cambios en la demanda de alimentos saludables a través de los menú nutritivos. Eso también se tendría que reforzar”,agregó.

¿Qué hacen las autoridades responsables contra la anemia? Según el portal Consulta Amigable del MEF, este año se invertirá cerca de S/2.300 millones en el plan de lucha contra la anemia y la desnutrición crónica, 30% que el PIM del año pasado (1.700 millones)

El portal muestra que los gobiernos locales son los que menos ejecutan el presupuesto designado para el programa articulado nutricional y de salud materno neonatal. Al final del año pasado solo ejecutaron el 65% del monto de ambos pliegos, 20 puntos porcentuales por debajo de los gobiernos regionales y el gobierno central (96%). En el primer trimestre de este año su ejecución es del 13%

Fuente: El Comercio